Cómo Aeriva está construyendo el rendimiento como producto desde el primer día
Resumen
Para atender esta necesidad, creamos el Native Time to Interactive (NTTI), una métrica que mide el tiempo necesario para que todos los componentes esenciales de una pantalla estén disponibles para la interacción. La iniciativa permitió comparar el comportamiento entre plataformas, validar inversiones en tecnología, identificar regresiones de rendimiento e incorporar el rendimiento como parte central del proceso de desarrollo. Más que una evolución técnica, el proyecto fortaleció una cultura de ingeniería orientada a la experiencia del usuario, reforzando el compromiso de Aeriva de construir soluciones de inteligencia artificial para viajes que sean rápidas, confiables y diseñadas para ofrecer la mejor experiencia posible desde el primer contacto del viajero con la plataforma.
Por Nicolas Dotti

Cómo Aeriva ha estado construyendo el rendimiento como producto desde el primer día
En Aeriva, creemos que la inteligencia artificial y la personalización solo tienen valor cuando la experiencia es instantánea, predecible y confiable.
Como una empresa construida para redefinir la forma en que las personas descubren, planifican y reservan viajes, entendemos que la velocidad no es solo una métrica técnica: es parte fundamental de la confianza del viajero.
Por eso, una de las iniciativas recientes de nuestro equipo de ingeniería fue desarrollar una estructura avanzada para medir la interactividad de nuestras aplicaciones móviles, lo que permite rastrear con precisión el momento en que una pantalla deja de estar
solo visible y está realmente lista para usar.
El problema que identificamos
En aplicaciones modernas, los problemas de rendimiento rara vez se manifiestan como fallos catastróficos.
En la mayoría de los casos, surgen de manera silenciosa:
- Un botón tarda unos milisegundos extra en responder.
- Una pantalla parece cargada, pero todavía no acepta interacciones.
- Pequeños bloqueos generan una sensación de inestabilidad.
- La experiencia transmite incertidumbre incluso cuando técnicamente está funcionando.
Para un viajero, estos detalles son relevantes.
Cuando alguien abre una aplicación para buscar un hotel, consultar una reserva o iniciar un viaje, cualquier retraso puede interpretarse como falta de confiabilidad.
En un escenario donde la mayor parte del viaje ocurre en dispositivos móviles, nos dimos cuenta de que necesitábamos medir algo más cercano a la percepción real del usuario.
La limitación de las métricas tradicionales
Nuestra plataforma ya monitoreaba varios indicadores operativos:
- Fallos (crashes) y ANRs.
- Latencia de API y microservicios.
- Métricas de observabilidad distribuida.
- Tiempos de ejecución de componentes específicos.
- Indicadores de infraestructura y disponibilidad.
Estas señales proporcionaban una excelente visibilidad sobre la salud del sistema.
Pero no respondían a la pregunta más importante:
¿Cuándo puede el viajero usar la pantalla realmente?
Durante la evolución de nuestra infraestructura y los productos basados en inteligencia artificial, nos dimos cuenta de que faltaba una métrica capaz de representar la disponibilidad percibida por el usuario.
Teníamos que entender:
- ¿Las nuevas funcionalidades hacen que la experiencia sea más rápida o más lenta?
- ¿Los cambios de arquitectura están generando beneficios reales?
- ¿Android y iOS están ofreciendo experiencias equivalentes?
- ¿Estamos mejorando la experiencia o solo cambiando la tecnología que está detrás de ella?
Creando el Tiempo Nativo de Interacción (NTTI)
Para responder a estas preguntas, el equipo de ingeniería de Aeriva desarrolló internamente una métrica inspirada en las Web Vitals modernas:
Tiempo Nativo de Interacción (NTTI).
El concepto es simple:
Una pantalla no está lista cuando deja de renderizar.
Está lista cuando el usuario puede interactuar con ella.
Definimos el NTTI como el tiempo necesario para que todos los componentes esenciales visibles en la primera área de la pantalla estén completamente cargados y disponibles para interactuar.
Formalmente:
NTTI = Último componente esencial cargado - Inicio de la renderización de la pantalla
La métrica representa el intervalo entre el inicio de la construcción de la interfaz y el momento en que el usuario puede utilizarla efectivamente.
Cómo lo implementamos
La implementación requirió más que simplemente añadir temporizadores a la aplicación.
El proyecto se dividió en cuatro etapas principales.
1. Definir qué significa "estar listo"
Producto, diseño e ingeniería trabajaron juntos para determinar lo que realmente caracteriza una pantalla usable desde el punto de vista del usuario.
No todo elemento visual es esencial para iniciar una interacción.
2. Seleccionar componentes críticos
A cada pantalla se le asignó un conjunto específico de componentes considerados indispensables para su uso.
Esto permitió que la métrica reflejara disponibilidad real y no solo conclusión visual.
3. Estandarizar la medición
Garantizamos la consistencia entre iOS y Android, lo que permite comparaciones fiables incluso en plataformas con diferentes comportamientos de ejecución.
4. Hacer los datos fiables
La instrumentación sin confianza no genera decisiones.
Por ello, validamos continuamente la calidad de los datos para garantizar la consistencia entre versiones, lanzamientos y dispositivos.
Lo que aprendimos
Uno de los descubrimientos más interesantes fue la confirmación de que iOS y Android presentan comportamientos significativamente diferentes incluso cuando la interfaz parece idéntica.
En iOS observamos desafíos relacionados con:
- Disputa del hilo principal.
- Restricciones del ciclo de vida.
- Comportamientos específicos de renderizado.
No Android observamos mayor impacto de:
- Fragmentación de dispositivos.
- Diferencias entre fabricantes.
- Variabilidad del hardware.
Antes del NTTI, estas diferencias eran a menudo enmascaradas por promedios agregados.
Tras la implementación, empezamos a medir objetivamente el comportamiento de cada plataforma y a priorizar optimizaciones más precisas.
Más que una métrica
El impacto más importante no fue técnico.
Fue cultural.
Al introducir el NTTI, el rendimiento pasó a formar parte de las decisiones de producto desde el inicio del desarrollo.
Los equipos empezaron a:
- Instrumentar todo lo que entregan.
- Correlacionar cambios de código con impacto real en el viajero.
- Detectar regresiones antes.
- Tratar el rendimiento como requisito de producto y no como optimización posterior.
La observabilidad dejó de ser una actividad complementaria y pasó a formar parte de la forma en que construimos el software.
¿Qué sigue?
Hoy, el NTTI es uno de los principales indicadores analizados antes de la ampliación de lanzamientos y durante las validaciones de iniciativas tecnológicas estratégicas.
Nuestro objetivo es evolucionar este enfoque para que las degradaciones significativas de interactividad se conviertan automáticamente en señales de investigación y validación antes de cualquier expansión del despliegue.
Creemos que las experiencias excepcionales se construyen cuando el rendimiento, la inteligencia artificial y la experiencia del usuario evolucionan juntas.
En Aeriva, el rendimiento no es algo que ajustamos después.
Es algo que diseñamos desde el primer día.